Estamos en el interior de un barracón. Sobre los tablones está tirada una niña vietnamita con un soldado que lleva puesto el uniforme norteamericano de los años 60, que la está violando. En esta acción hay verdadera desesperación, hay una violencia desmedida en los movimientos del soldado, como si quisiera penetrar la tarima. La niña está ausente durante toda la escena, parece no estar allí. Si no fuera por la imagen que estamos viendo, podríamos pensar que está jugando plácidamente, en cualquier otro lugar. En el espacio también hay un cachorro de gato (o quizá no está y lo crean los actores) que deambula alrededor y dos cadáveres con la cara reventada tirados en el suelo. Uno es una mujer, el otro es un niño. La niña durante toda la escena se dirige al gatito, se expresa en vietnamita, y aparecen sobreimpresos sobre la pared del fondo del escenario subtítulos que traducen al español lo que ella dice. Mientras esta escena sucede, hay un foco sobre el hombre del sofá, que a su vez realiza distintas acciones, a veces se levanta y va a por algo a otra habitación, vuelve con comida, con una cerveza, hace diferentes cosas que cualquiera puede hacer en su casa. Siempre hay luz sobre él.
NIÑA: (Mientras es arrastrada arriba y abajo sobre la tarima, dice sus frases separando unas de otras, como si no fueran parte de un pensamiento hilado) Si no comes nunca vas a crecer. Eres muy travieso. (Mira al gatito, que camina por la habitación) No tienes que preocuparte de nada. Mamá te cuida. No hay nada que temer. Aquí estás a salvo.
SOLDADO: (Llora sin parar mientras la embiste con más violencia cada vez. Entrecortadamente.) No te preocupes, no pasa nada. (La mujer de la plataforma para de tocar el piano. El soldado sigue más fuerte) ¿Te duele? No quiero hacerte daño. Yo no te hago daño, ¿verdad? (Más fuerte) No deberían haberte dejado aquí. Siempre pasa lo mismo. Errores. No deberíais haber estado aquí. Aquí ya no tenía que quedar nadie. En realidad no pasa nada, nosotros estamos aquí para llevaros a otra parte, a la zona segura. No tienes de qué preocuparte (más fuerte).
NIÑA: Mi amor, ¿tienes hambre? No pasa nada. ¿Sabes a dónde iremos después? Tienes que recoger tus cosas porque saldremos pronto, muy pronto, estamos apunto de marcharnos. En ese lugar al que vamos no hay nada malo. Todas las personas son buenas y tienen ojos de verdad. Y nadie pierde los brazos. Ya no vas a tener frío, nos están esperando. En ese lugar. No tengas miedo.
SOLDADO: (Sigue llorando) Cuando uno forma parte de un engranaje no puede haber errores. Las órdenes se incumplen, los compañeros fallan y le vuelan la pierna al que está a tu lado. No puede haber errores. Yo cumplo las órdenes. Cumplo con mi deber. Soy yo y soy el otro, soy el otro organismo. El gran organismo.
NIÑA: Mamá te lleva, tú puedes dormir. No pasa nada. En ese lugar. (Empieza a cantar “Somewhere” de West Side Story. La letra aparece traducida en los subtítulos del fondo del escenario, como antes) There’s a place for us, (la mujer empieza a tocar de nuevo, acompaña la canción, pero no como en un musical, como algo independiente. Ella empieza a tocar ésto, sólo que por momentos la armonía se separa de lo que la niña canta, por momentos es estremecedora, y no acompaña, crea tensión.) somewhere a place for us, peace and quiet and open air, wait for us somewhere. There’s a time for us, someday a time for us, time together with time to spare, time to look, time to care, some day.
SOLDADO Y NIÑA: (Él se suma acompañando las envestidas, ella sigue) Somewheeeeeere! We’ll find a new way of living.
NIÑA: We’ll find a way of forgiving, somewhere.
NIÑA Y SOLDADO: (El soldado está llegando al clímax a la vez que la canción lo hace, durante el texto siguiente, la niña en cambio, está marchándose a ese lugar. Ahora la mujer del piano está completamente entregada a lo que toca, también llegando a un punto álgido. La voz de la niña se abre como un pájaro que vuela y la voz del soldado resuena estridente, desafina y se disocia de la armonía imponiéndose, poco a poco cubre la voz de la niña y no se la oye.) There’s a place for us, a time and place for us, hold my hand and we’re halfway there, hold mi hand and I’ll take you there, somehow, someday, somewhere! (El soldado cae rendido sobre el cuerpo inmóvil de la niña, y la tapa por completo, no se la ve. A la vez la mujer ha parado de tocar, se ha hecho daño en la mano. Poco a poco el soldado se incorpora, se sacude la ropa, mira a ver si se ha manchado los pantalones, se cierra la bragueta. Mira a la niña, que sigue ausente mirando al gatito y sonriéndole. De pronto su gesto cambia y se vuelve indignado y colérico. Se pone de pie, mira a la niña desde arriba, y cada vez se va llenando más de ira. Mira a la niña y mira al gatito. Ninguno le mira a él. De pronto arranca con violencia y revienta al gatito de un pisotón. Levanta el pie y lo mira. Se aparta y mira a la niña. Ahora la cara de la niña ha cambiado. De pronto hay una mueca en su rostro. No puede moverse. No puede hacer nada, no le sale sonido de la boca, las lágrimas saltan de golpe de sus ojos y de pronto un sollozo de mujer sale desgarrando su garganta. El soldado parece satisfecho de pronto. Se vuelve a sacudir la ropa y sale del barracón.)
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